“Sea optimista. No resulta de mucha utilidad ser de otra manera” Wiston Churchill.

El mundo puede ser un lugar espantoso y cruel, y al mismo tiempo, puede ser maravilloso. Ambas cosas son ciertas. ¿Qué eliges poner en primer plano?

El optimismo tiene que ver con la manera en que vemos el mundo. No se trata de evitar la información desfavorable o no ver lo negativo. Tampoco trata de controlar lo incontrolable. Curiosamente, las personas optimistas prestan más atención a los riesgos y a las amenazas, así que no llevan una venda en los ojos con fe ciega en que suceda lo que esperan. Son más conscientes que los resultados positivos dependen de su esfuerzo, no se quedan esperando sin más a que se cumplan sus deseos.

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El optimismo se define como la expectativa de que el futuro será bueno y agradable. Optimistas también son las personas que son capaces de aprender de una dificultad (según algunos autores).

Encontrarle el lado positivo a la situación, no hay bien que por mal no venga, mirar el lado bueno de las cosas, fijarse en lo bueno más que en lo malo, concederle el beneficio de la duda, sentirse bien con respecto al futuro o simplemente confiar en que podemos llegar al final del día. Son todas estas estrategias optimistas.

Muchos psicólogos no sólo ven el optimismo como conseguir las metas de alguna manera. Es más bien el cómo voy conseguir los objetivos y las metas, la manera exacta.

Lo normal, es entender el optimismo como un futuro deseable, que habrá muchas cosas buenas y pocas malas. Sucede que lo que para algunos es algo bueno y deseable para otros no lo es en absoluto. Para algunos pensar en pasar unos días tranquilos en el campo meditando es algo deseable, para otro puede ser un aburrimiento supremo.

Ventajas del optimismo

Las investigaciones sugieren que las personas optimistas disfrutan de beneficios a largo plazo para su salud y felicidad. Las personas optimistas:

  • Muestran mayores niveles generales de bienestar subjetivo y felicidad. 1
  • Muestran mayores niveles de emociones positivas 2
  • Tienen mayor tono vagal en reposo 3
  • Mejor salud. El optimismo medido en 1945 es un buen predictor de la salud 35 años después. 4

Si tenemos la impresión que una meta es alcanzable, persistiremos más en el plan que si la vemos poco probable:

  • Las personas optimistas perseveran y se dedican más plenamente, aunque encuentren dificultades, que las personas menos optimistas. No se dan por vencido fácilmente, son persistentes. Puede que por esto las personas optimistas tienen más éxito en muchos ámbitos de la vida. 5
  • Se fijan más metas y más difíciles. El optimismo nos motiva y nos impulsa a tomar iniciativas. 6

Las personas optimistas afrontar mejor las situaciones difíciles:

  • Hacen más planes y emprenden acciones directas cuando tienen dificultades. 7
  • En épocas de estrés presentan mejores niveles de bienestar y salud mental. 8
  • No niegan las dificultades. Aceptan la realidad y se esfuerzan para utilizar la adversidad para crecer.

El pensamiento optimista levanta la moral, nos da vitalidad y un estado de ánimo positivo. Si esperamos algo con ganas nos sentiremos llenos de energía, entusiasmados y motivados:

  • Las personas optimistas tienden menos a la depresión y a la ansiedad.
  • Las personas optimistas tienen mayor consideración de ellos mismos y dicen tener más sensación de dominio.
  • Las personas optimistas caen mejor a los demás. 9

Cómo practicar el optimismo

Para ser optimista hay que interpretar el mundo desde una visión más positiva y generosa, tener en cuenta el lado bueno de las cosas, ver la puerta que se abre cuando otra se ha cerrado. No hay ningún truco, sólo hay que proponérselo y ponerlo en práctica.

Como casi todo se puede mejorar con la práctica. Algunos han nacido optimistas, otros se han hecho. Hay que esforzarse y practicarlo muchas veces hasta que se vaya convirtiendo en un hábito. Cuanto más lo practiquemos más natural nos resultará. Y así disfrutar de los beneficios que el optimismo nos aporta.

Inconvenientes de un optimismo demasiado elevado

Sin embargo hay algunas pegas al optimismo si se lleva al extremo. El optimismo en la forma de ilusiones puede distraer a las personas de hacer planes concretos para alcanzar a sus objetivos. Y el “optimismo implacable” puede evitar que las personas actúen con las precauciones adecuadas al comienzo de un reto (desafío). 10

Como en todo, la moderación. Martin Seligman habla de un optimismo flexible, depende de la situación, optimismo cuando se necesite, reconocer que algo está mal cuando así sea o una visión clara en otras situaciones.


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Fuentes:

http://greatergood.berkeley.edu/

Lyubomirsky, S. (2008). La ciencia de la felicidad: un método probado para conseguir el bienestar. Urano

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  1. Ferguson, S. J., & Goodwin, A. D. (2010). Optimism and well-being in older adults: The mediating role of social support and perceived control. The International Journal of Aging and Human Development, 71(1), 43-68. doi:10.2190/AG.71.1.c.
  2. Chang, E. C., & Sanna, L. J. (2001). Optimism, pessimism, and positive and negative affectivity in middle-aged adults: A test of a cognitive-affective model of psychological adjustment. Psychology and Aging, 16(3), 524. doi:10.1023/A:1020313427884.
  3. Oveis, C., Cohen, A. B., Gruber, J., Shiota, M. N., Haidt, J., & Keltner, D. (2009). Resting respiratory sinus arrhythmia is associated with tonic positive emotionality. Emotion, 9(2), 265. doi:10.1037/a0015383.
  4. Vaillant, G. E. (2012). Triumphs of experience: The men of the Harvard Grant Study. Harvard University Press.
  5. Segestrom, S.C. (2001). Optimism, goal conflicto, and stressor-related immune change. Journal of Behavioral Medicine, 24, pp. 441-467.
  6. Snyder, C. R, Harris, C., Anderson, J.R. Holleran, S. A, Irving, L.M., Sigmon S.T., Yoshinobu, L., Gibb, J., Langelle,C.& Harney, P. (1991). The  will and the ways: Develoment and validation of an individual differences measure of hope. Journal of Personality and Social Psycholog, 60, pp. 570-585.
  7. Nes, L.S. & Segerstrom, S.C. (2006). Dispositional optimism and coping: A meta-analytic review. Personality and Social Psychology Review, 10, pp. 235-251.
  8. Scheier, M.F. & Carver, C.S. (1993). On the power of positive thinking: The benefits of being optimistic. Current Directions in Psychological Science, 2, p.26-30.
  9. Helweg-Larsen, M., Sadeghian, P. &  M. A. Webb, M. A. (2002). The stigma of being pessi-mistically biased. Journal of Social and Clinical Psychology, 21, pp 92-107.
  10. Peterson, Christopher (2000). The Future of Optimism. American Psychologist, Volume 55(1) January 2000 p 44–55.
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